miércoles, 30 de mayo de 2007

BAUTIZADOS... SOLO ESO, BAUTIZADOS | Harold Segura

Aparecida, 30 de mayo de 2007

Aquí hay algo nuevo; por lo menos para mi. Es primera vez que leo en los documentos de la Iglesia Católica el reconocimiento de que este es un Continente de católicos bautizados, pero no de discípulos convertidos y practicantes de la fe. En el Documento de Síntesis esta declaración era clara. En la Conferencia, fue el Cardenal Cláudio Hummes (Brasil) quien volvió a repetir esa confesión. Él es uno de los representantes de Benedicto XVI en esta reunión, como Prefecto de la Congregación para el Clero. !Díganme si no está autorizado para hablar de estos temas! Lo que dijo fue: "... la mayoría de los católicos en nuestro continente no participan más, o nunca han participado, de la vida de nuestras comunidades eclesiales. Nosotros los bautizamos, pero por muchos motivos no hemos conseguido evangelizarlos suficientemente". En mi tierra dicen: "Más claro no canta un gallo". Y como si fueran poco sus palabras, las reafirmó con las del mismo Papa quien dijo, en un discurso a los Obispos brasileños en Sao Paulo que habían "bautizados no suficientemente evangelizados".

El Cardenal Hummes propuso emprender una gran Misión Continental. De esa Misión oiremos hablar mucho en los próximos años porque hoy fue aprobada por unanimidad y, es muy probable que se añada al Documento Final. Esa Misión formará parte de los lineamientos pastorales de la Iglesia a partir de Aparecida "hasta la próxima Conferencia del Episcopado". Y eso podría significar que es el proyecto pastoral las próximas dos décadas.

Pero ¿qué es la Misión Continental? Voy a intentar responder haciendo una síntesis personal de lo que he escuchado durante estos días: "Es una iniciativa evangelizadora acordada por los Obispos en procura de "despertar a la Iglesia" para que anuncie el nombre de Jesús con más intencionalidad, para que alcance a los que se han alejado, y para atraer a los que nunca han sido parte de ella". Hasta aquí mi intento profano de describirla. En otras palabras, es una avanzada católica para la re-evangelización de América Latina y el Caribe. El término "re-evangelizar" lo usó ayer martes Monseñor Raúl Eduardo Vela (Quito); y lo resalto porque recuerdo que ese mismo término yo lo usé hace varios años en una conversación personal con un amigo sacerdote y él me corrigió diciéndome: "Harold, nosotros no hablamos de re-evangelización, sino, de nueva evangelización". Y es que hasta hace poco no se admitía que había que volver a evangelizar a los bautizados, sino ir a evangelizar, como se hizo siglos atrás, a los no creyentes.

¿No creen, entonces, que por primera vez, en este punto particular de la evangelización, los católicos y los evangélicos nos hemos puesto de acuerdo? Pues si. Nosotros siempre creímos que aquí lo que hacía falta no era religión y tradición, sino fe y relación con Dios. Y resulta, para colmo de coincidencias, que hasta nos hemos puesto de acuerdo en algunos de los métodos que hay que usar para alcanzar ese objetivo: ir puerta a puerta buscando a los candidatos. ¿No lo creen? Es así. Lo que los evangélicos llamamos "visitación puerta a puerta" el Cardenal Hummes, interpretando las palabras del Papa lo llama "visitas misioneras domiciliarias". Para los evangélicos estas palabras son muy propias y nos hacen sentir en casa. Razón tiene el Dr. Juan Sepúlveda al preguntar "¿por qué nos criticaron tanto por hacer algo que ahora reconocen que también ellos tienen qué hacer?".

Antes de aprobar el Documento Final hoy miércoles (falta ver la tercera revisión y aprobarla hoy al terminar el día), la atención de los últimos dos días estuvo centrada en la Misión Continental. Es muy importante "para volver a ser una Iglesia fuerte y vigorosa", se ha dicho con entusiasmo.Nos dividimos en doce grupos de trabajo para revisar esa propuesta misionera y para hacer algunas observaciones. Yo estuve con un grupo de Obispos, dos laicos y una religiosa muy amables que me permitieron hablar en dos ocasiones. Dije que en esta Misión también podíamos trabajar juntos, aunque con las obvias reservas que ya conocemos. Después agregué que la pastoral bíblica, la renovación litúrgica y la movilización de los laicos pordrían ser tres ejes centrales para la renovación de las iglesias locales; por lo menos son esos tres elementos los que uno observa en los lugares donde el catolicismo tiene fuerza de renovación.

Hemos coincidido, después de muchos años, en el diagnóstico: los bautizados no han sido evangelizados. Falta ahora llegar a un acuerdo acerca de quién los va a evangelizar y cómo lo va a hacer, para que por fin sepamos qué es lo que significa el proselitismo.

Harold