martes, 15 de mayo de 2007

APLAUSOS PARA TODOS LOS GUSTOS | Harold Segura

Aparecida, 14 de mayo de 2007
La V Conferencia se inició de manera formal ayer domingo en la tarde con el discurso inaugural del Papa. Eran las 4:00 pm. cuando Benedicto XVI ingresó al salón de reuniones, ubicado en el sótano de la Basílica de Aparecida, la que llaman el mayor santuario mariano del mundo. Después de las letanías y de un breve canto gregoriano, el Presidente del CELAM, Cardenal Francisco Javier Errázuriz (Chile), pronunció las palabras de agradecimiento y bienvenida. Dijo que el mayor anhelo de los presentes era que nuestro Continente abriera "las compuertas de su existencia y de su sed al Espíritu Santo que colma de juventud, de paz y de vida nueva en Cristo, para que cuanto sembró el Padre de los cielos en este Continente de la Esperanza, dé abundantes y sorprendentes frutos...". Fue un discurso breve con varias referencias a la Virgen Aparecida y a la historia milagrosa de su hallazgo. Después escuchamos las palabras del Papa.
Por simple curiosidad conté los aplausos y registré los temas que los motivaron. En total lo aplaudimos dieciocho veces. En la primera parte del discurso se le aplaudió cuando dijo que "la opción preferencial por los pobres está implícita en la fe cristológica de aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza". Pero también fue aplaudido (y esto balanceó las tendencias) cuando condenó el sistema marxista porque "allí donde ha gobernado, no sólo ha dejado una triste herencia de destrucciones económicas y ecológicas, sino también una dolorosa destrucción del espíritu". El amplio abanico de temas dio la oportunidad para que nadie se quedara sin su aplauso: los(as) defensores(as) de la familia, los(as) promotores(as) de la laicidad, los(as) abanderados(as) de la igualdad de la mujeres y los hombres (no digamos de "la igualdad de género" porque la expresión no le gusta a Benedicto), los(as) que esperan la renovación de la Iglesia, los anticapitalistas y los anti-marxistas, para todos(as) hubo motivos de celebración. Hasta para los cinco evangélicos-protestantes que estábamos allí. Nos sentimos en casa cuando se preguntó "¿Cómo conocer realmente a Cristo para poder seguirlo y vivir con Él, para encontrar la vida en Él y para comunicar esta vida a los demás, a la sociedad y al mundo?" y respondió que "por medio de la Palabra de Dios". Agregó después: "Por esto hay que educar al pueblo en la lectura y meditación de la Palabra de Dios: que ella se convierta en su alimento para que, por su propia experiencia, vean que las palabras de Jesús son espíritu y son vida". !Cómo no aplaudir!
Pero los aplausos no lo son todo. Un día después he escuchado impresiones más reposadas. "Nos dejó el mapa, pero no nos dio la ruta", comentó un Obispo preocupado por el trabajo que les espera durante estos tres semanas. "Esperábamos un discurso de corte más conservador", comentó otro que temía las alusiones a los divorciados, al aborto, a la eutanasia y a otros temas de la polémica moral. Pero, no; esta vez escogió otro camino. Habló en contra del capitalismo, insistió en el desarrollo integral de la persona humana (recordando a Pablo VI y su Encíclica Populorum progressio); alentó la catequesis social, impulsó los movimientos eclesiales y destacó el lugar de los sacerdotes. También hay quiénes leen entre líneas las tensiones internas de una Iglesia que se debate entre el temor por el surgimiento de los nuevos movimientos de izquierda y el crecimiento imparable de "las sectas".
Antes de salir del recinto, aunque nos habían dicho que sólo saludaría los Cardenales, se amplió la lista y se incluyó a algunos laicos(as), al representante de la comunidad judía, al Obispo Ortodoxo, a algunos sacerdotes y, a nuestra Ofelia Ortega (Cuba), pastora presbiteriana y Presidenta del Consejo Mundial de Iglesias. En ese momento, aplaudí más.
El texto completo de la alocución se puede leer aquí: http://www.celam.info/content/view/242/1/

Harold

6 comentarios:

Juan Stam dijo...

Falta otro aplauso más, fuerte y entusiasmado, para nuestro teólogo y reportero. ¹Excdelente trabajo, querodo Harold!

Alberto dijo...

Me parece que, además de los aplausos repartidos por doquier, podemos analogar así: "No sólo de "aplausos" vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios", ¿verdad?
Alberto salazar, Chile

Eduardo dijo...

Harold, sólo una pequeña observación de forma. Te ruego que no emplees las opciones de texto, pues entorpecen muchísimo la lectura.

La Real Academia no ha sancionado ni el pretendido «lenguaje inclusivo de género» ni las opciones de texto. Concuerdo plenamente con este criterio, pues el pretendido lenguaje «de género» sólo consigue «degenerar»-lo.

En todo caso, si tanto hace falta rendir alguna pleitesía al feminismo, sugiero que emplees el género femenino por defecto; así ya no será tan accidentado leer textos así.

Anónimo dijo...

Juan, recibo tu aplauso como el mejor de ellos.
Un abrazo,
Harold

Anónimo dijo...

Alberto, gracias por leer mis notas y por dar esta opinión.
Saludos,
Harold

Anónimo dijo...

Eduardo, qué gusto encontrarte aquí. Mira, ese asunto del lenguaje me tiene a mi también en problemas. No sólo es incómodo leer textos así, sino también escribirlos.
Por ahota tenme un poco más de paciencia y caridad.
Estoy "puesto en estrecho", o quedo mal con unos o quedo mal con otras... pero voy a quedar de todas maneras mal.
Por ahora, paciencia miesntras con más tiempo descubro la fórmula.
Una barzo. Cuidate. Saludos a Osvaldo.
Harold