Me escribe una amiga y compañera de trabajo católica de Guatemala para agradecerme las notas desde Aparecida y añade, con el cariño que le reconozco, que "a veces vienen con sesgos". Ella tiene toda la razón. Es el sesgo de mi militancia evangélica, pero, sobre todo de mi amistad y empatía con muchos católicos(as) que sueñan con otra Iglesia (o con otra su Iglesia, dirían en Guatemala). De modo que, para complementar mis crónicas, o notas, u observaciones (¿cómo llamarlas?), les sugeriré a partir de hoy algunos lecturas escritas por católicos(as) que oran, trabajan y sueñan con una Iglesia más inclusiva, más presente en las realidades sociales de nuestros pueblos, más lejos del pasado y más cerca al nuevo siglo. A estas sugerencias las llamaré, sencillamente, ADEMÁS.
Comienzo con un excelente texto del Dr. Jung Mo Sung a quien tuve el enorme gusto de conocer ayer en la tarde en un rápido viaje que hice hasta Sao Paulo. Estuve por unas horas en la Universidad Metodista (para la presentación de mi libro "Más allá de la utopía", ahora en su versión en portugués. Disculpen la publicidad) y allí lo encontré. Él es uno de los pensadores católicos que merecen mi mayor respeto y admiración. Así se lo expresé en nuestro encuentro de ayer.
El texto lo pueden obtener aquí: Lo fundamental y lo secundario en el discurso del Papa Benedicto XVI
Fraternalmente,
Harold