miércoles, 30 de mayo de 2007

BAUTIZADOS... SOLO ESO, BAUTIZADOS | Harold Segura

Aparecida, 30 de mayo de 2007

Aquí hay algo nuevo; por lo menos para mi. Es primera vez que leo en los documentos de la Iglesia Católica el reconocimiento de que este es un Continente de católicos bautizados, pero no de discípulos convertidos y practicantes de la fe. En el Documento de Síntesis esta declaración era clara. En la Conferencia, fue el Cardenal Cláudio Hummes (Brasil) quien volvió a repetir esa confesión. Él es uno de los representantes de Benedicto XVI en esta reunión, como Prefecto de la Congregación para el Clero. !Díganme si no está autorizado para hablar de estos temas! Lo que dijo fue: "... la mayoría de los católicos en nuestro continente no participan más, o nunca han participado, de la vida de nuestras comunidades eclesiales. Nosotros los bautizamos, pero por muchos motivos no hemos conseguido evangelizarlos suficientemente". En mi tierra dicen: "Más claro no canta un gallo". Y como si fueran poco sus palabras, las reafirmó con las del mismo Papa quien dijo, en un discurso a los Obispos brasileños en Sao Paulo que habían "bautizados no suficientemente evangelizados".

El Cardenal Hummes propuso emprender una gran Misión Continental. De esa Misión oiremos hablar mucho en los próximos años porque hoy fue aprobada por unanimidad y, es muy probable que se añada al Documento Final. Esa Misión formará parte de los lineamientos pastorales de la Iglesia a partir de Aparecida "hasta la próxima Conferencia del Episcopado". Y eso podría significar que es el proyecto pastoral las próximas dos décadas.

Pero ¿qué es la Misión Continental? Voy a intentar responder haciendo una síntesis personal de lo que he escuchado durante estos días: "Es una iniciativa evangelizadora acordada por los Obispos en procura de "despertar a la Iglesia" para que anuncie el nombre de Jesús con más intencionalidad, para que alcance a los que se han alejado, y para atraer a los que nunca han sido parte de ella". Hasta aquí mi intento profano de describirla. En otras palabras, es una avanzada católica para la re-evangelización de América Latina y el Caribe. El término "re-evangelizar" lo usó ayer martes Monseñor Raúl Eduardo Vela (Quito); y lo resalto porque recuerdo que ese mismo término yo lo usé hace varios años en una conversación personal con un amigo sacerdote y él me corrigió diciéndome: "Harold, nosotros no hablamos de re-evangelización, sino, de nueva evangelización". Y es que hasta hace poco no se admitía que había que volver a evangelizar a los bautizados, sino ir a evangelizar, como se hizo siglos atrás, a los no creyentes.

¿No creen, entonces, que por primera vez, en este punto particular de la evangelización, los católicos y los evangélicos nos hemos puesto de acuerdo? Pues si. Nosotros siempre creímos que aquí lo que hacía falta no era religión y tradición, sino fe y relación con Dios. Y resulta, para colmo de coincidencias, que hasta nos hemos puesto de acuerdo en algunos de los métodos que hay que usar para alcanzar ese objetivo: ir puerta a puerta buscando a los candidatos. ¿No lo creen? Es así. Lo que los evangélicos llamamos "visitación puerta a puerta" el Cardenal Hummes, interpretando las palabras del Papa lo llama "visitas misioneras domiciliarias". Para los evangélicos estas palabras son muy propias y nos hacen sentir en casa. Razón tiene el Dr. Juan Sepúlveda al preguntar "¿por qué nos criticaron tanto por hacer algo que ahora reconocen que también ellos tienen qué hacer?".

Antes de aprobar el Documento Final hoy miércoles (falta ver la tercera revisión y aprobarla hoy al terminar el día), la atención de los últimos dos días estuvo centrada en la Misión Continental. Es muy importante "para volver a ser una Iglesia fuerte y vigorosa", se ha dicho con entusiasmo.Nos dividimos en doce grupos de trabajo para revisar esa propuesta misionera y para hacer algunas observaciones. Yo estuve con un grupo de Obispos, dos laicos y una religiosa muy amables que me permitieron hablar en dos ocasiones. Dije que en esta Misión también podíamos trabajar juntos, aunque con las obvias reservas que ya conocemos. Después agregué que la pastoral bíblica, la renovación litúrgica y la movilización de los laicos pordrían ser tres ejes centrales para la renovación de las iglesias locales; por lo menos son esos tres elementos los que uno observa en los lugares donde el catolicismo tiene fuerza de renovación.

Hemos coincidido, después de muchos años, en el diagnóstico: los bautizados no han sido evangelizados. Falta ahora llegar a un acuerdo acerca de quién los va a evangelizar y cómo lo va a hacer, para que por fin sepamos qué es lo que significa el proselitismo.

Harold

martes, 29 de mayo de 2007

UN PASO ATRÁS Y DOS ADELANTE | Harold Segura

Aparecida, 29 de mayo de 2007

Entre ayer lunes y hoy martes el programa de la Conferencia ha girado entorno a la segunda versión del Documento Final. Se nos dio casi todo el día de ayer para leerlo, observar los cambios que se introdujeron, hacer sugerencias y, en el caso de los peritos y otros invitados especiales como nosotros los evangélicos, buscar a los Obispos que simpaticen con alguna de nuestras recomendaciones para que ellos, que tienen derecho a voz y voto las presenten por escrito ante la Presidencia.

En esta nueva versión se introdujeron algunas de las adiciones aprobadas en la última reunión de las Comisiones, pero otras cambiaron de lugar o, sencillamente, desaparecieron. La verdad es que la Comisión de Redacción tiene mucho poder para añadir, desplazar o eliminar algunos puntos. Los "de la Reforma" hemos estado atentos, sobre todo, a lo que dice el nuevo documento acerca del diálogo y la cooperación ecuménica y a los nuevos términos que se usarán para referirse a nuestras comunidades. Esperamos, por ejemplo, que no se hable más de "sectas protestantes", ni de "proselitismo protestante" o cosa parecida a la que escuchamos el primer día de la Conferencia. Es, como dije un día de estos, una "victoria gramatical" que puede tener efectos muy positivos en nuestras futuras acciones pastorales. Quisiéramos un documento que abra nuevas puertas de comunión fraterna y de colaboración en el servicio. Y tengo fe que así será (¿sigo optimista?).

El pastor pentecostal, Dr. Juan Sepúlveda (Chile), participó en la redacción del actual capítulo quinto, titulado "La comunión de los discípulos misioneros en la Iglesia" y, de manera particular en la Sub-comisión de "Diálogo ecuménico e interreligioso". El pastor metodista, Dr. Néstor Míguez (Argentina), participó en la Comisión encargada de redactar la primera parte del documento, que ahora se llama "La vida de nuestros pueblos hoy". Mi aporte quedó en la Comisión sexta que ahora, en la nueva nomenclatura sería la octava, a cargo de "Algunos ámbitos y prioridades en la misión de los discípulos", y en la Sub-comisión que tuvo a su cargo dos ámbitos de la misión: juventud y niñez. La nueva redacción del documento se divide así:

PRIMERA PARTE: LA VIDA DE NUESTROS PUEBLOS HOY

Capítulo 1 : Los discípulos misioneros

Capítulo 2 : Mirada de los discípulos misioneros sobre la realidad

SEGUNDA PARTE: LA VIDA DE JESUCRISTO EN LOS DISCÍPULOS MISIONEROS

Capítulo 3 : La alegría de ser discípulos misioneros para anunciar el Evangelio de Jesucristo.

Capítulo 4 : La vocación de los discípulos misioneros a la santidad

Capítulo 5 : La comunión de los discípulos misioneros en la Iglesia

Capítulo 6 : El itinerario formativo de los discípulos misioneros

TERCERA PARTE: LA VIDA DE JESUCRISTO PARA NUESTROS PUEBLOS

Capítulo 7 : La misión de los discípulos al servicio de la vida plena

Capítulo 8 : Algunos ámbitos y prioridades en la misión de los discípulos

CONCLUSIÓN

Los últimos cambios se harán hoy y mañana miércoles saldrá la versión final. Los Obispos han enviado hoy "los modos", es decir, los cambios sugeridos. Estos se presentan ante la Secretaría. Y me dicen que hasta ayer lunes en la noche la Secretaría había recibido 2000 sugerencias de cambio. !La tarea de la Comisión de Redacción es tan grande, como su autoridad para marcar las líneas finales del Documento!

El nuevo texto goza de mejor coherencia temática; ordena los temas en una secuencia conocida (ver, juzgar, actuar); está mejor conectado con el lema de la Conferencia, y mejora la redacción y el estilo. Todo lo anterior es cierto, tanto como que es más rígido en sus postulados; más apegado a Benedicto XVI. Desde la perspectiva protestante tiene puntos de mucho interés y apertura (ya habrá tiempo para hablar de ellos), pero sin dejar de importunar con su eclesiologíal exclusivista (unicidad de la Iglesia a la manera de la Dominus Iesus) y sus propósitos de reconquista cultural y religiosa. Habrá que esperar los cambios finales en el documento de mañana miércoles.

En este momento se está votando el segundo documento oficial de esta Conferencia, titulado "Mensaje a los pueblos de América Latina y el Caribe". Me gusta. Leo en el mensaje referencias directas al diálogo ecuménico, a la opción preferencial por los pobres, a la urgencia de dinamizar la Iglesia por la trasformación del Espíritu Santo, al seguimiento radical de Jesús, a la promoción del diálogo abierto con los diversos actores sociales y religiosos, a la promoción de las comunidades eclesiales de base, a "ser servidores de la mesa compartida" (Recordé el libro de Rafael Aguirre, "La mesa compartida") y a ser "una Iglesia de brazos abiertos". Como comentó el Néstor Míguez, "lo nuevo no es lo que dice, sino quien lo dice".

En este momento estoy esperando la votación a este último documento...

El sistema electrónico de votación no funcionó. "Y me imagino cuánto costó", comenta un Obispo de Puerto Rico que tengo cerca...

Ahora si está el resultado final. Votos favorables: 110. Votos negativos: 16. En blanco: 2. !El mensaje ha sido aprobado!.

Debo, entonces, decir que, en mi opinión, que la Conferencia va dando un paso atrás y dos adelante.

Harold

lunes, 28 de mayo de 2007

¿ES PALABRA DE DIOS?. TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR | Harold Segura

Aparecida, 28 de mayo de 2007


Me dijeron que hoy lunes iba a participar en la celebración eucarística como lector de uno de los textos bíblicos, pero hasta ayer en la noche no habían recibido la confirmación. De todos modos me preparé para la ocasión. Me levanté más temprano que de costumbre ---a pesar del frío inmisericorde que hacía---, abrí la ventana y vi sólo la neblina, preparé mi vestido azul oscuro, lustré los zapatos, ajusté el nudo de la corbata, desayuné con rapidez y me dirigí al cumplimiento de mi deber. Con pausa de sacristán caminé la rampa de trescientos metros que une el parque de la Iglesia Antigua con la Basílica de Nuestra Señora. Esa caminata puede ser hasta una experiencia espiritual, siempre y cuando salga el sol, canten los pájaros y se divise en el horizonte la torre majestuosa de Aparecida. Pero con el frío de hoy no podía ser más que un sacrificio por la unidad. En el trayecto encontré al Padre Efraín Martínez Delgado (México) encargado de la coordinación de la liturgia durante estos días quien confirmó mi participación y la agradeció de antemano.

---¿Y qué debo hacer, Padre?, le pregunté.
---No, tranquilo; sólo leer. Ya nos vemos en la Basílica y le digo cuál es el texto, me respondió él.

Bueno, dije yo, una lectura no es más que una lectura y yo tengo experiencia. Sólo afinar la voz (la tos a veces me traiciona), mirar bien el texto (los lentes bifocales me pueden engañar), hacerlo con la conocida pausa presbiterial (sin nada de dramatizaciones ni de acentos protestantes) y levantar los ojos de vez en cuando (lo aprendí en el Seminario). ¿Acaso no he sido profesor de homilética y he enseñado cómo se debe leer en público?, me dije para mis adentros.

Minutos antes de comenzar la Misa, el Padre Martínez me dijo que no usara mi libro de Celebraciones litúrgicas ---el libro rojo de 647 páginas que nos entregaron desde el primer día---. El libro, me dijo, lo encontrará en el púlpito, abierto en el texto bíblico correspondiente al día de hoy. Bueno, lo único que hice antes de cumplir con el encargo fue leer el texto asignado y repasar el orden de la liturgia en general. Primera sorpresa: esta Misa se celebra en honor de Nuestra Señora de Guadalupe. Segunda sorpresa: el texto que debo leer es un deuterocanónico; Eclesiástico (Sirácide) 24:23-31. Tercera sorpresa: al final de la lectura debo decir "Palabra de Dios". ¿Qué irán a decir mis hermanos y hermanas evangélicas cuando me vean en la televisión? Ojalá que la alegría de verme en la pantalla (porque todavía hay algunos que se alegran con estas cosas pequeñas) les oculte lo del apócrifo... o que confundan Eclesiástico con Eclesiastés. Ya veremos, dije yo, invocando el auxilio del Espíritu Santo.

La Misa inició a las 8:00 hs. El celebrante fue Monseñor Carlos Aguiar Retes (México) junto a dos Obispos más, Jorge Enrique Jiménez Carvajal (Colombia) y Adalberto Martínez Flores (Paraguay). El coro de más de cien voces, como siempre, afinado; la televisión otra vez en sus puestos; los Cardenales adelante, en el primer círculo concéntrico, los Obispos en el segundo, los laicos, los peritos, los religiosos, las religiosas y los observadores en el tercero. Cuando vino mi turno, yo leí.

Al final, siendo las 8:50 hs., cuando terminó la celebración, el primero que vino a saludarme fue el Padre Víctor Manuel Fernández, Vice-Decano de la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Argentina, UCA. "Ya me di cuenta. Hiciste un gran esfuerzo ecuménico al leer un deuterocanónico y recitar al final, Palabra de Dios. Ya en la sala de la Asamblea se acercó el Cardenal Giovanni Battista Re, también Presidente de esta Conferencia, para agradecerme la lectura.

---La hizo muy bien, me dijo con la sonrisa amable del italiano de siempre.
---Señor Cardenal, le dije yo, pero me hicieron trampa. Y le expliqué lo ocurrido por si él no se había dado cuenta.

Pero ahora déjenme aclarar lo que pasó. Tengo derecho a la legítima defensa. ¿Cómo les explico a mi familia evangélica lo de "Palabra de Dios" aplicada a uno de los apócrifos?. Pues bien, esto también lo aprendí siendo profesor de oratoria sagrada (para algo sirve ser profesor). Cuando una frase afirmativa es leída con una suave elevación al final de la última palabra, lo afirmativo se transforma en interrogativo. De modo que yo no dije "Palabra de Dios", sino "¿Palabra de Dios?". Y no tengo la culpa de que ante mi pregunta todos hayan respondido "Te damos gracias, Señor".

Cardenal Giovanni Battista Re, ¿me hicieron trampa? o ¿les hice trampa?, !Todo sea por la unidad! Te damos gracias, Señor.

Harold

EL "BARULLO" DEL ESPÍRITU | Harold Segura

Aparecida, 27 de mayo de 2007

Cincuenta días después de Resurrección, como indica el calendario cristiano, se celebra la fiesta de Pentecostés. Por esa razón la celebración eucarística de hoy domingo fue aún más solemne y duró más (una hora y cuarenta y cinco minutos). Todos los Obispos usaron mitra y se revistieron con más esplendor. También la Basílica lucía mejor sin un asiento vacío y con muchos peregrinos que llegaron desde diferentes lugares del Brasil. Muchos de ellos permanecieron toda la noche, desde las 23:00 hs. de ayer hasta las 6:00 hs. de hoy, participando de la Vigilia anunciada para esta ocasión especial. Toda la noche cantaron ---los escuché desde mi habitación---- y, de vez en cuando, vitoreaba a la Virgen y usaban pólvora, sin importar el frío que debía haber en el lugar (¿4 o 6 grados?).


La celebración estuvo a cargo de tres Cardenales: Eusebio Óscar Scheid (Brasil), Pedro Rubiano Sáenz (Colombia) y Juan Sandoval Íñiguez (México); y se hizo en portugués. El texto bíblico fue Hechos 2 y fue leído por una religiosa del Brasil. El segundo versículo que leyó captó mi atención: "De repente, veio do céu um barulho que parecia o de um vento soprando muito forte e esse barulho encheu toda a casa onde estavam sentados". Me sorprendió la palabra barulho porque en Colombia y en otros países usamos barullo para decir bulla, ruido o desorden. En el hotel busqué un diccionario y, tanto el barulho del portugués como el barullo del castellano significa los mismo. Me quedé pensando en esa palabra aplicada al Espíritu Santo. Yo nunca la hubiera usado, sobretodo porque en algunos lugares es un término tan popular que no se usaría para referirse a Dios. Tan vulgar ---por lo de vulgo--- como lo sería "recocha" o "pelotera" en Colombia, o "molote", en Costa Rica.


¿Dios haciendo barullo? La verdad es que me gustó. Sobretodo al hacer el contraste con el orden impecable en el que trascurría la Misa. La Iglesia Católica es, como muchas iglesias evangélicas históricas, modelos de orden y control. Les hace falta barullo, que es lo que le criticamos al pentecostalismo efusivo (que a la verdad se excede en él).


Varios discursos de los Obispos que intervinieron los primeros días dijeron que esperaban que esta Conferencia fuera un nuevo Pentecostés. La Conferencia Episcopal de Costa Rica, por ejemplo, tituló su breve informe de cinco minutos así: "Aparecida, un Pentecostés para la Iglesia". He oído que se repiten expresiones como "queremos personas nuevas para estructuras nuevas"; "queremos que el Espíritu nos diga cuáles son los nuevos rumbos que debemos seguir", o "requerimos una conversión pastoral en clave evangelizadora". Todas ellas cargadas de deseos de cambio; de ir más lejos, de "navegar mar adentro", como lo dijo el representante de la Conferencia Episcopal Argentina.


Por ahora, pienso yo, todo seguirá en orden. Creo que, aunque Aparecida sí introducirá unas novedades importantes, no logrará traer los vientos más fuertes que hagan temblar la casa (Hechos 2:2). Los ministerios laicales no avanzarán al punto que produzca ruido; las mujeres no tendrán el derecho oficial a participar como ellas lo desean; la opción preferencial por los pobres se mantendrá como elemento decorativo del Documento Final; el sueño de reconquista cultural será más importante que la necesidad de adaptarse a la nueva realidad plural y diversa; del celibato, ni decir (así haya en el Brasil, por ejemplo, un creciente número de "sacerdotes casados"); en fin, la casa se mantendrá en orden y los vientos no la harán temblar.


Por ahora, todo bajo control. Con el barullo para otra parte.


Harold

sábado, 26 de mayo de 2007

MONSEÑOR ROMERO PASÓ POR AQUÍ | Harold Segura

Aparecida, 26 de mayo de 2007
La celebración eucarística de ayer viernes le correspondía a Monseñor Álvaro Leonel Ramazzini, Obispo de San Marcos, Guatemala, quien por razones de enfermedad la encargó a su coterráneo, el Obispo Julio Cabrera, de Jalapa. Con Ramazzini ya son varios los participantes que no han podido salir del hotel debido a lo que ahora llaman "el virus de la quinta", haciendo referencia a la Quinta Conferencia. En cama permanece también desde hace dos días el Cardenal Alfonso López Trujillo (Colombia), delegado del Papa, y Monseñor Plácido Rodríguez, Obispo de las Cruces (Estados Unidos). Otros enfermos están en la Asamblea propagando su virus con involuntario proselitismo (para usar el lenguaje eclesial).


A Ramazzini tuve el honor de conocerlo el año pasado cuando de manera muy amable aceptó una invitación que le hicimos de parte de Visión Mundial para acompañarnos en un encuentro internacional. Se desplazó desde San Marcos hasta La Antigua Guatemala, para hablarnos acerca de justicia social, pero no en su teoría, sino en su práctica pastoral que ha sido tan amplia y valiente. En repetidas ocasiones ha sido amenazado por su compromiso con los campesinos de su Diócesis. Organizó una Pastoral sobre la Tierra para brindar asesoría a los pequeños productores a quienes les pide que dialoguen con la Cámara del Agro para que lleguen a acuerdos equitativos en los problemas del melón, el cardamomo y otros productos cuya comercialización ha ocasionado serios conflictos. También ha levantado la voz a favor de su pueblo cuando los Estados Unidos presionan para que se destruyan los cultivos de amapola, fuente de trabajo para los más pobres. Es uno Obispo amenazado y su gente sabe por qué.


Manfred Grellert (Ex-Vicepresidente de Visión Mundial) quien estaba en Antigua cuando Ramazzini nos visitó, me dijo: "Este tipo me gustó. Habla con la fuerza de esos Obispos que yo pensé que ya se habían acabado". Manfred se refería a la generación de Leonidas Proaño en Ecuador; Samuel Ruiz, en México; Helder Cámara y Pedro Casaldáliga, en Brasil; Gerardo Valencia Cano, en Colombia; y, como no, Óscar Arnulfo Romero, en El Salvador.


De modo que cuando supe que Ramazzini tendría a su cargo la celebración me preparé para la homilía. Aunque no estuvo presente ---fue una lástima--- envió la homilía, la que leyó Monseñor Cabrera. El texto bíblico era Juan 21:15-19 donde Jesús le pregunta tres veces a Pedro si lo ama. No usó el texto para hablar de la autoridad petrina; predicó acerca del amor que Jesús le pide a sus pastores. Amor a Dios y amor al prójimo. Y éste último expresado en humildad, servicio y lucha contra la injusticia y la pobreza. Hablo del seguimiento radical de Jesús y terminó dando dos ejemplos de radicalidad: Monseñor Óscar Arnulfo Romero y Monseñor Juan Gerardi Conedera, para quienes "su vida fue Cristo, y por Él dieron su vida". Yo quería aplaudir. (Para leer el texto completo de la homilía, ir a: http://www.celam.info/content/view/399/344/ )


Monseñor Romero pasó por aquí, de la mano de Gerardi, pero sin la complacencia de todos los presentes. A propósito, ¿cuan grande es la influencia de esa generación de profetas en esta Conferencia? ¿Qué queda de la "opción preferencial por los pobres" en Aparecida? No estoy en capacidad de calcular esa presencia. Sólo percibo que está más de lo quieren los conservadores, pero no tanto como lo necesita el Continente. Hay polarizaciones evidentes. Por ejemplo, a mi lado derecho se sienta un Obispo alemán que se emociona cada vez que alguien dice "Comunidades Eclesiales de Base" (las conoció en su paso por Perú cuando sirvió como Obispo); mientras a mi lado izquierdo está el Rector de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, de Roma, un sacerdote argentino que el primer día se presentó a uno de nosotros como miembro del Opus Dei. Hay diferencias marcadas no sólo en lo político, sino también en los planteamientos éticos, en las líneas de acción pastoral y en las formas de reconocer el nuevo lugar de la Iglesia Católica en el Continente.


De Romero y su generación queda lo suficiente para la añoranza y la esperanza. Hay quiénes están atentos a que no vayan a faltar en el documento final "los temas claves de la teología y la pastoral de América Latina y El Caribe": la lectura de la realidad como paso previo para la elaboración teológica, las referencias a la vida, la presencia y acción de la mujer, la centralidad del Reino, del laicado, de los indígenas y de los afrodescendientes. Queda un grupo de casi 30 teólogos y biblistas (Grupo Amerindia) que están a 500 metros de la Basílica y que asesoran a varios Monseñores. Trabajo que hacen con entusiasmo y mucho compromiso. Hoy sábado, por ejemplo, nos entregaron el primer borrador del "Mensaje a los pueblos de América Latina y el Caribe", un documento de cuatro páginas que se expedirá al finalizar la Conferencia, distinto al documento final, y que, seguramente tendrá más difusión que éste. Nos lo han dado para leerlo este fin de semana y discutirlo el lunes. En mi primera lectura reconozco la influencia de "los progresistas". El lunes, entonces, se medirán las fuerzas cuando se vote el texto o se soliciten cambios.


Romero pasó por aquí.
Guárdanos, Monseñor, de la insensibilidad de los que creen que lo que hay que salvar es la Iglesia.
Anima a los forjadores del Reino. Aquí quedan suficientes.
Guárdanos, vos que enseñaste que "Ser Iglesia es mantener en la historia, a través de los hombres, la figura de Jesucristo".
Si es posible, quédate un poco más.

Harold

viernes, 25 de mayo de 2007

VERBO FLUIDO Y PLUMA FÁCIL | Harold Segura

Aparecida, 25 de mayo de 2007

Siempre he admirado la oratoria de la mayoría de los sacerdotes y su facilidad para escribir. Con mayor razón si se trata de Cardenales u Obispos quienes tienen una formación académica exquisita y han gozado de privilegios que pocos tienen, por lo menos por estas tierras de Colón. Muchos de los que participan en esta Conferencia leyeron a los clásicos en su idioma original; a Cicerón en latín y a Aristóteles en griego; no pocos a Pascal en francés, a Bacon en inglés y a Hegel en alemán. Conversando con uno de los obispos españoles me contaba que aprendió el griego clásico antes que el griego bíblico (koiné), y que estudió en latín mientras era auxiliar de un párroco en Suiza. Cuentan con mucha naturalidad sus estudios a la sombra de Karl Rahner, Yves Congar, Henri de Lubac, Hans Urs von Balthasar e incluso del mismo Joseph Ratzinger cuando era profesor en la Universidad de Bonn. De estas mismas fuentes bebieron y de estos privilegios gozaron también muchos de los Padres de la teología latinoamericana de la liberación. Esta ha sido una elite de pastores ilustrados, con lo bueno y lo malo que eso pueda tener.
Pero me estaba refiriendo a mi admiración por su verbo fluido y su pluma fácil. En estos días, cada presentación pública se ha hecho con pulcritud de estilo y, a la hora de escribir, todos lo hacen con facilidad, pese a las presiones del tiempo. El martes en la mañana se inició el trabajo de redacción y ayer jueves al medio día ya teníamos 86 páginas escritas con el primer borrador del documento final. Es verdad que hacen falta muchas revisiones y correcciones, pero ya se tiene algo formal que es la base del trabajo de los días siguientes. Pienso que el documento final será un libro de más o menos 150 páginas. Ayer, uno de los Presidentes anunció que su extensión podría ser una tercera parte del que se publicó en Puebla (1979).
Esta es una Iglesia cuyos jerarcas hablan bien, escriben rápido y piensan con cierta profundidad, pero ¿se saben comunicar? Una cosa es escribir bien, desde la perspectiva del que redacta, y otra entender lo que se ha escrito, desde la óptica del lector. Aquí estamos, ya no en el terreno del idioma, sino de la pastoral. En este momento, mientras los moderadores y relatores de los siete grupos salieron del aula para una reunión, los demás estamos escuchando reacciones al borrador del documento. Hace varios minutos habló Monseñor José Francisco Ulloa (Costa Rica) y le preguntó a la Asamblea cómo hacer para que el documento "no corra el riesgo de terminar en los archivos". Dijo que se admiraba con algunos párrafos tan "bellamente redactados", pero que creía que no iban a inspirar a la conversión. El obispo sugirió que cada capítulo se acompañe de "líneas pastorales novedosas". También habló la Licenciada Ana María Fons Martin, Directora Nacional de los Laicos, en Venezuela, y señaló la urgencia de decir las cosas y de vivir la vida de tal manera que la Iglesia "vuelva a re-encantar al mundo con Jesucristo para tener un encuentro con Él". Hay pues, preocupaciones con el documento, no por la propiedad del idioma, sino por su pertinencia pastoral.
Lo que hay que esperar que suceda aquí es lo que deberíamos esperar también en las demás iglesias y organizaciones cristianas interesadas en redactar líneas de acción pastoral: que la profundidad de la Verdad se escriba de manera sencilla, para que la sencillez del Evangelio se pueda vivir con verdadera profundidad. ¿Es esta una nueva forma de entender el viejo binomio entre ortodoxia y ortopráxis? Mientras tanto, aquí sigo, junto a tres Monseñores Castrellón Pizano (Colombia), Eguren (Perú) y Rueda (Colombia), y un el laico Daniel Casco (Paraguay) tratando de redactar el capítulo de juventud y niñez.
Harold

jueves, 24 de mayo de 2007

CON ALGO DE GREGORIANO Y MUCHO DE AMISTAD | Harold Segura

Aparecida, 24 de mayo de 2007

Hoy, como todos los días salimos del hotel a las 7:15 hs. para llegar a la Basílica quince minutos después. La celebración eucarística ---solemne, formal y con todos los adornos que una ocasión como esta ameritan--- se inicia a las 8:00 hs. !Cómo me hubiera gustado en mi infancia haber presenciado algo igual! Pero yo, católico de barrio ---fui católico hasta los dieciocho años--- lo máximo que logré fue una Misa de Gallo (¿se llamará así en todos los países a la celebración que se hace en la madrugada del Domingo de Resurrección?) y una que otra Misa solemne, en la ordenación de una monja amiga de mi mamá o en la muerte de un sacerdote amigo de mi papá. En cuanto a rangos jerárquicos, yo no pasé de monaguillo aficionado, en la Iglesia de San Francisco, de Cali, Colombia.

Desde las 7:30 a las 8:00 hs. hay tiempo para que los Cardenales, obispos, sacerdotes y diáconos, vayan al sótano, busquen sus vestiduras litúrgicas y se preparen para la procesión de ingreso. Todo en perfecto orden. Aquí no hay lugar para la improvisación. La casulla, el solideo (rojo o morado de acuerdo al rango) el palio, la estola, y el libro rojo de liturgia. En la Misa, también todo en orden. Rezos bien leídos, cantos gregorianos bien entonados, homilías escritas con anticipación, lectores pausados, cada cosa en su lugar y cada persona donde debe estar. Pareciera que lo hubieran ensayado muchas veces. Me pregunto, ¿cómo harán para lograr tanta perfección? Si a mi, cuando oficio uno que otro matrimonio solemne, siempre algo me falla. O al niño paje se le caen las argollas, o a la novia se le resbala el ramo, o al novio se le olvida lo que tiene que decir.
Una hora después, cuando termina la Misa, todos vamos al salón de reuniones. Otra vez volvemos al amplio sótano de la Basílica. Las vestimentas vuelven a su lugar y los participantes también al suyo. A propósito, el orden en el que nos sentamos corresponde al del rango y dignidad: Cardenales adelante, obispos en el medio, sacerdotes y religiosos un poco más atrás, y peritos y observadores muy atrás... periodistas, teólogos y biblistas asesores fuera del salón.
Ya en el aula, antes de iniciar los temas del programa, una oración escrita por Benedicto XVI para esta Conferencia. Durante el día hay cuatro sesiones de trabajo. Entre las sesiones las oraciones de rigor: a las 16:00 hs. quince minutos para la Hora Nona y a las 19:30 hs. media hora para Vísperas. En cada una no falta el canto gregoriano, los himnos de ritmo lento, las oraciones leídas, los salmos cantados y en la tarde una lectio divina.
En las sesiones de ayer miércoles y de hoy jueves nuestra tarea se ha concentrado en la redacción del primer borrador del documento final. Hay dieciséis pequeños grupos de trabajo, cada uno conectado a una de las siete Comisiones (una Comisión por cada uno de los siete capítulos del esquema acordado el lunes). La metodología es muy creativa y técnica, pero el tiempo para la producción de los textos es breve, lo cual ha incomodado a varios participantes que sienten que nos están pidiendo mucho y nos están dando poco tiempo. Lo cierto es que hoy jueves ya tenemos el primer borrador de todo el documento. Haremos una lectura y después, antes de terminar el día, se entregaran las observaciones personales.
Pero sigamos con lo que sucede cada día. La jornada termina a las 20:00 hs.; entonces regresamos al hotel. Todos son hoteles modestos. Nunca la ciudad pensó que un día iba a albergar a tan ilustres visitantes; lo digo por los Cardenales y Obispos. De modo que los cinco o seis hoteles bien podrían clasificarse no por estrellas (no creo que lleguen a dos o tres), sino por el número de Cardenales hospedados. Yo por ejemplo, estoy en un hotel "de tres Cardenales". Tanto el desayuno, como el almuerzo y la cena trascurren en amable camaradería. Se habla de todo y se ríe con facilidad. Es en las comidas, en el auto hacia el hotel, en las calles o en los pasillos donde el acercamiento ecuménico brota con facilidad. Siempre ha sido así, que el ecumenismo florece fácil cuando media la amistad.
(Paráfrasis de Juan 15:15: "Ya no nos llamaremos hermanos separados, sino amigos, porque el hermano separado no sabe lo que se dice de él cuando él no está; pero nos llamaremos amigos, porque confesamos a un mismo Padre, quien nos llama a escuchar su voz y a obedecerlo" )
Harold
Las notas pueden ser reproducidas..